
La influencia arquitectónica árabe se nota en cada una de las estrechas calles sevillanas. Caracterizada por sus costumbres populares como el flamenco, las corridas de toros y las celebraciones religiosas, constituye un destino único que combina fascinantes atracciones de Oriente y Occidente
Ubicada sobre el sur de España, Sevilla se encuentra sobre el sur de la región de Andalucía. Según cuenta la leyenda, fue fundada por Hércules y su origen se vincula con la civilización de los Tartesos, un pueblo pacífico y culto conocido gracias a los restos arqueológicos hallados.
Por sus tierras circula el cauce del río Guadalquivir. Justamente, debido a la fertilidad de su suelo y a su favorable clima, inviernos suaves y alrededor de 130 días soleados anuales, muchos pueblos de la antigüedad se sintieron atraídos por la zona.
Los romanos conquistaron Sevilla, que más adelante sería cuna de dos de sus emperadores, Trajano y Adriano. Sin embargo, quienes ejercieron verdadera influencia sobre la ciudad fueron los musulmanes. Su dominio se extendió desde el año 711 hasta 1492 cuando los Reyes Católicos recuperaron la región. Muchas de las construcciones que ostenta la ciudad pertenecen a este período de dominación.
Entre estas, podemos nombrar la torre o Minarete de la Giralda que se destaca casi como un símbolo de Sevilla. Su función original era la de llamar a los fieles musulmanes a la oración, aunque también era utilizada como observatorio. La parte más impresionante de la construcción es su interior que cuenta con 35 rampas inclinadas lo suficientemente anchas como para permitir el paso de dos guardas a caballo.
En el mismo barrio de Santa Cruz, corazón histórico de Sevilla, encontramos el Palacio Real Mudéjar conocido como el Alcázar. Se trata de una construcción esencialmente árabe compuesta de patios, jardines e interiores amplios. Las habitaciones no se encuentran unidas por pasillos, sino por galerías o patios interiores que cumplen con la función de refrigerar la construcción debido a las altas temperaturas. Su recorrido pareciera no terminar jamás pues tras un pequeño patio es posible encontrar un gran jardín que conduce a otro sector del palacio y así sucesivamente. Impresiona por los colores azules, oros, rojos y verdes.
Adjunta a la Giralda, se encuentra el templo más grande de España y el tercero en el mundo, después de San Pedro de Roma y San Pablo de Londres: la Catedral de Sevilla. Una frase escrita por sus constructores puede ayudar a describirla “Fagamos un templo tal y tan grande que los que lo vieren acabado nos tengan por locos”. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y ocupa una manzana entera de la ciudad.
Sevilla es famosa por sus fiestas y costumbres. Entre ellas, se destacan las corridas de toros tradicionalmente realizadas en la Plaza de la Maestranza donde se practican estos rituales. La Semana Santa sevillana es uno de los acontecimientos espirituales más importantes del mundo, aquí el grado de fervor alcanza su máxima intensidad debido a las procesiones encabezadas por imágenes de Cristo y Su Madre. Entre las manifestaciones artísticas, se destaca el flamenco que constituye una verdadera cultura de la música y el baile en Sevilla.
Por último, resulta imperdible dejarse llevar por las corrientes de aire fresco formadas por las estrechas callecitas del barrio de Santa Cruz. Resulta un verdadero placer disfrutar de los patios repletos de plantas y flores pertenecientes a los vecinos de la zona que parecen confundirse con verdaderos pequeños monumentos del barrio.
Más información:
Oficina de Turismo de Sevilla
Plaza del Triunfo, 1-3. (Antiguo Archivo Provincial)
41004 - Sevilla - España
www.turismosevilla.org

El Portal Universia te presenta un especial de turismo universitario con las principales opciones que ofrecen los albergues y centros que las universidades tienen en Tucumán, Villa La Angostura, Córdoba, La Rioja y Mendoza. Los paquetes y las excursiones para esta temporada


