
Cada vez es más frecuente el secuestro de navegadores a través de downloads de origen dudoso, e-mails, grupos de noticias y disquetes, entre otros. Las medidas de prevención mas eficaces son los antivirus, los firewalls y los parches
¿Cuándo ponés en marcha tu navegador de Internet no ves la página de inicio que indicó en su momento? ¿Al teclear una dirección conocida aparece otra que no tiene nada que ver? ¿Cada poco tiempo se te abren ventanas mostrando anuncios de todo tipo? Si sufrís alguno de estos problemas, no lo dudes: tu navegador ha sido secuestrado. Y lo peor de todo es que no tendrás la oportunidad de pagar ningún rescate para liberarlo, y eso provoca, incluso, que muchos usuarios lleguen a formatear sus sistemas para lograr que vuelvan a la normalidad.
El secuestro de navegadores es cada vez más frecuente, y ello se debe a que quienes lo realizan obtienen beneficios económicos que tienen su origen en empresas de marketing con un comportamiento nada ético. Este proceso puede implementarse a través de programas específicos que se instalan en los sistemas desde páginas con contenido dudoso (descargas ilegales, sitios web underground, etc.). Hecho esto, proceden a realizar cambios en el sistema que tienen “raptado”.
El secuestro de navegadores también puede hacerse mediante el empleo de códigos maliciosos -troyanos, principalmente-. De esta manera se amplían las vías a través de las cuales un navegador puede ser tomado como rehén, ya que los códigos maliciosos pueden propagarse a través de correo electrónico, grupos de noticias, disquetes, cd-rom… En cualquier caso, sea cual sea el método, el resultado supone casi siempre una auténtica pesadilla para el internauta.
Mejor prevenir
Dada la complejidad de los cambios que muchos de estos programas o virus introducen en los sistemas en los que se instalan, la reparación manual de un navegador secuestrado es muy díficil. Por ello, lo más adecuado es tomar medidas de prevención. La más básica es tener cuidado con las páginas por las que se navega, evitando las descargas de origen dudoso.
El empleo de un software antivirus de calidad y convenientemente actualizado, así como la instalación de un firewall que controle el tráfico que pasa a través de los puertos de comunicaciones, son opciones muy a tener en cuenta, ya que evitarán la mayoría de los intentos de secuestro. Por otra parte, es muy conveniente estar informado sobre la detección de nuevas vulnerabilidades del software instalado en el equipo, e implementar los parches necesarios para corregirlas. De esta forma se evita que programas o códigos maliciosos que secuestran navegadores puedan introducirse en los equipos aprovechando eso agujeros de seguridad.
En caso de que el navegador ya haya sido secuestrado, puede optarse por utilizar alguna de las aplicaciones específicas para eliminar este problema que pueden encontrarse en Internet. Si esta solución no funciona, tal vez mediante una búsqueda en foros o en grupos de noticias, pueda encontrarse información facilitada por usuarios que han sido afectados anteriormente por un problema similar y que han conseguido resolverlo.
Fuente: Panda Software

MON es un estudio de diseño y creatividad freelance.
Aquí nos presenta su web, linda, simple y en HTML / CSS, no solo de flash vive el hombre.


