¿Los celulares pueden provocar accidentes aéreos? ¿Sus emisiones electromagnéticas producen enfermedades cardíacas o impotencia? ¿Las baterías explotan? Estas son sólo algunas de las leyendas urbanas relacionadas con la telefonía móvil. Te contamos cuánto hay de cierto y cuánto de mito.
Llamadas perdidas
¿Las operadoras cobran las llamadas perdidas? Este rumor lideró el hit-parade durante varias Navidades gracias a e-mail en cadena que llegaron a miles de computadoras. Ninguna operadora en el mundo cobra las perdidas, aunque cuando se realizan ocupan red como una llamada normal. Por eso, más de una compañía ha estudiado seriamente la posibilidad de cobrarlas. Técnicamente es posible aunque sería ilegal. El negocio sería redondo porque se realizan más llamadas perdidas que SMS.
Robo de datos por SMS
El hardware de los móviles es prácticamente invulnerable, por lo que es imposible descargar datos (agenda, pin, etcétera) o causarle daños. Ahora bien, los sistemas operativos que utilizan los celulares, como los de lss PC, sí son susceptibles de ser atacados por virus. Por ejemplo, Symbian, un sistema operativo especialmente diseñado para la telefonía móvil, puede ser atacado por un virus que se transmite vía Bluetooth o por SMS y que una vez que el usuario descarga el mensaje y lo ejecuta, el virus crea un mensaje multimedia (MMS) que se transmite a todos los contactos del teléfono agotando el saldo.
Accidentes aéreos y en estaciones de servicio
En ambos casos, las normas de seguridad han creado un alarmismo que no tiene nada que ver con el peligro real. Los teléfonos móviles encendidos no han provocado ninguna catástrofe aérea que se sepa, aunque puede provocar pequeñas interferencias de radio, ya que periódicamente el teléfono emite una señala para conectarse con la estación base más cercana.
Casi todos los aviones disponen ahora de sistemas de apantallamiento para el uso de aparatos electrónicos. En cuanto a las estaciones de servicio, pese a la prohibición no hay ningún incidente documentado de que un celular haya causado incendio o explosión.
Hay mucho más peligro de que salte una chispa por llevar zapatos con suela metálica que por prender el móvil, y nadie ha prohibido el claqué en las estaciones de servicio. De hecho, se han hecho experimentos con miles de móviles llamando y recibiendo llamadas y no saltó ninguna chispa.
Cuestión de baterías
Las baterías de los móviles no explotan. Se han dado algunos casos, pero se trataba de baterías no originales, fabricadas en China o en Vietnam, y que además habían sido sometidas a condiciones extremas de temperatura.
Ninguno de los fabricantes reconoce ningún caso de explosión en sus baterías homologadas pese a las advertencias que contienen al respecto todos los manuales de instrucciones.
Pero tampoco esos fabricantes están a salvo de fallos. Nokia anunció la pasada semana que 46 millones de baterías BL-5C alojadas en sus celulares podrían ocasionar un cortocircuito o recalentarse, y ofreció reemplazarlas de forma gratuita. La compañía reconoció la existencia de unos cien incidentes por recalentamiento en todo el mundo.
Para alargar la vida de las baterías es preciso dejar que se descarguen completamente. Todo lo contrario, salvo que se tenga un móvil muy antiguo. Y es que las primeras baterías, (hechas con níquel-cadmio), tenían lo que se denomina el efecto memoria, es decir, acumulaban un residuo si no se efectuaba la carga desde cero que podía llegar a estropearlas. Con las baterías actuales de litio ocurre lo contrario: es preferible no dejarlas descargar hasta el final. En lo que no hay unanimidad es en su duración.
Unas firmas dicen que soportan entre 150 y 500 (entre un año y dos años y medio) ciclos de carga y otras hablan de 1.000 ciclos (unos tres años y medio).
Arritmias, impotencias, cáncer
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha certificado que la emisión de frecuencias de un terminal no tiene riesgo alguno para la salud, por lo que llevar celular en el bolsillo del pantalón o en el de la camisa no produce, respectivamente, ni impotencia ni arritmias cardiacas (ni influye en los marcapasos).
En cuanto a las radiaciones que emiten las antenas, aunque mucho mayores tampoco se ha logrado nunca probar ningún caso de cáncer, ni existe ninguna sentencia judicial que relacione la presencia de una estación base con casos de cáncer.
SMS de bienvenida, llamadas ocultas y spam
Los SMS de bienvenida que nos dan las operadoras cuando viajamos al extranjero son siempre gratuitos. Tampoco es cierto que nos puedan timar si respondemos a llamadas que ocultan el número o si leemos SMS remitidos de forma masiva (spam).
Otra cosa muy distinta es si luego llamamos a un número o remitimos un mensaje siguiendo las instrucciones de esos spam. Ahí si hay peligro de llevarnos un susto en la factura.
Electrodomésticos y tarjetas de crédito
El celular no provoca averías en los electrodomésticos pero no es aconsejable escuchar la radio o ver la televisión con un terminal al lado.
Los móviles tampoco inhabilitan las tarjetas de crédito, aunque puede darse algún caso aislado en el que la emisión electromagnética averíe las tarjetas de banda magnética (las más antiguas) aunque en ningún caso las de chip.
Fuente: Universia Tech Center