
La nueva estación trae días más agradables que invitan a aprovecharlos al aire libre. Por eso es necesario proteger la piel del sol y las alergias. También se la debe humectar, hidratar y aportar nutrientes.
La piel es un órgano, el más extenso y más expuesto de nuestro cuerpo, y como tal, merece una cuidada protección los 365 días del año. Los cuidados de la piel cambian según la estación, dependen del tipo de actividad y de dónde la realicemos.
En invierno, las actividades se concentran más en lugares cerrados y, por lo general, calefaccionados. Estos ambientes generan que la piel muchas veces se vea seca y quebradiza.
En primavera, la llegada de los primeros calorcitos hace que descubramos más zonas de nuestra piel. Es común que le prestemos más atención y así verifiquemos cambios que pasaron desapercibidos cuando estábamos más tiempo arropados a causa del frío. Debemos ser muy precavidos en estas exposiciones al sol, pues pueden producir quemaduras sobre nuestra piel.
Además, durante la primavera el polen y ciertas flores de las plantas desencadenan en algunas personas reacciones alérgicas de piel que además se agravan con la exposición solar.
5 consejos para mantener nuestra piel saludable en primavera:
1. Higiene: La higiene de la piel debe realizarse a diario por lo menos dos veces al día. En primer lugar, hay que retirar el maquillaje, luego realizar una limpieza exhaustiva. Se pueden utilizar cremas desmaquillantes, lociones de limpieza y jabones adecuados a cada tipo de piel.
2. Humectación: Debe humectarse la piel cuando ésta se encuentra limpia. La función de un humectante es atraer agua de las capas profundas de la piel a las más externas (dermis a epidermis). La humectación se realizará dependiendo el tipo de piel.
3. Hidratación: Para que nuestra piel esté bien hidratada se necesita agua. Es indispensable tener una adecuada ingesta de agua, además de ayudarnos con emulsiones, cremas y geles hidratantes. El contenido proporcional ideal de agua en la piel esta entre el 10% al 30%. La hidratación es esencial para mantener íntegra la función barrera de la piel.
4. Nutrición: Los nutrientes esenciales para la piel se obtienen en su mayoría en una dieta adecuada, pero los cosméticos proporcionan nutrientes y vitaminas que ayudan a mantener nuestra piel en condiciones (vitaminas A, E, B, C). Pueden agregarse sustancias descongestivas para disminuir el eritema y el prurito en casos de alergias y enfermedades dermatológicas.
5. Protección: Las radiaciones ultravioletas comienzan a aumentar sus efectos nocivos en primavera, siempre que se esté al aire libre, se debe utilizar todas las medidas de protección solar.
Fuente: Sociedad Argentina de Dermatología (SAD)



