
Una serie de estudios demostraron que el ejercicio aeróbico es la mejor forma de conservar saludable la memoria. La actividad física ayuda a que las neuronas crezcan y hagan nuevas conexiones.
¿Querés llegar a viejo sin tener problemas de memoria? Entonces corré. Según una serie de estudios, publicados en un artículo de la revista científica Nature, los ejercicios aeróbicos son más eficaces para mantener tu mente en forma que los ejercicios mentales.
Practicar un deporte o salir a correr con regularidad es el equivalente a echar fertilizante a las neuronas, de acuerdo con estas investigaciones. El ejercicio físico ayuda a robustecer las células nerviosas y también a que éstas establezcan nuevas conexiones. Esto, a su vez, ayuda a conservar el estado de los lóbulos frontales, el área del cerebro donde son más visibles los efectos del envejecimiento.
Nature hace especial hincapié en el trabajo del Dr. Ian Roberston, investigador de la Universidad de Dublin, Irlanda, quien hizo un análisis de las investigaciones en este campo realizadas durante los últimos diez años. Roberston anunció los resultados de sue estudio en el último encuentro de la British Association for Advancement of Sicence, que tuvo lugar en Dublin el pasado 7 de septiembre.
Robertson descubrió evidencia que comprueba que la buena nutrición, la educación y el pensamiento positivo ayudan a mantener joven al cerebro. Pero el factor más importante son las actividades aeróbicas. El científico explica en el artículo que estas prácticas tienen notables efectos beneficiosos en la estructura y la función del cerebro.
Un estudio de su recopilación observó a un grupo de personas mayores de 60 años que se se dedicaron a realizar caminatas intensas durante cuatro meses, y los compararon con otro grupo de control que no realizó actividad física alguna. Al finalizar el experimento, el grupo de las caminatas no sólo presentaba una mejor salud cardíaca que el grupo “sedentario”, sino que también tenía mejores indicadores en cuanto a la memoria y la atención.
Los trabajos descubrieron que la actividad aeróbica ayuda al cerebro a generar un químico factor neurotrópico cerebral, que crea células nerviosas y nuevas conexiones. Al mismo tiempo el ejercicio favorece la formación de nuevos capilares, con los que se intensifica la alimentación de las neuronas y su funcionamiento.
El ejercicio ayuda a tu cerebro a hacer un químico llamado factor neurotrópico cerebral, que crea células nerviosas y conexiones. Nuevos capilares también crecen con el ejercicio, alimentando estas células y sus conexiones, que de otro modo se marchitarían con la vejez.
“Después de los cincuenta años”, dice Robertson a Nature, “el ejercicio es una suerte de droga maravillosa que hace que seas más ágil mentalmente y menos olvidadizo”.
Fuente: Nature



