
A la hora de elegir anteojos de sol es recomendable consultar a un oftalmólogo. Existen lentes con diferentes filtros de acuerdo al uso que se les de. Los anteojos de baja calidad pueden causar lesiones oculares
Es frecuente observar, con la llegada del verano, un aumento en la demanda de anteojos para protegerse del sol.
Las molestias por la luz solar en las personas se presentan con distintos niveles de incomodidad. Esto se conoce muchas veces con el nombre de “fotofobia”: si las molestias son por luces muy fuertes o poco toleradas por los pacientes. En ciertos casos es aconsejable utilizar elementos para protegerse de la luz cuando es muy intensa o existe mucho reflejo en el medio ambiente, como por ejemplo en la nieve o en la playa.
La luz estimula en la retina una reacción fotoquímica que lleva al encandilamiento y deslumbramiento. Los anteojos para el sol se caracterizan por frenar el ingreso al ojo de una longitud de onda específica según el color de filtro utilizado. Es decir, buscan optimizar la relación entre luz útil y luz molesta para evitar lesiones en los ojos y mejorar las funciones visuales.
Es aconsejable que quienes deseen comprar anteojos para sol realicen una consulta oftalmológica a fin de determinar el estado de sus ojos, tomar la visión y la presión ocular. Cuando se compran anteojos para el sol de mala calidad existe el riesgo de padecer molestias visuales.
Los problemas asociados al uso de lentes de calidades inferiores pueden ser:
-distorsión de las imágenes,
-efecto prismático (que lleva a desviaciones reversibles de la dirección de los ojos o “forias”),
-visión de halos y cefaleas, entre otros.
Una forma de asegurar control de la calidad es adquirirlos en lugares habilitados a tal fin, no en la calle ni negocios de venta de mercadería de origen dudoso. Para que sea de buena calidad no necesariamente tiene que ser un anteojo caro.
La moda impone diferentes modelos de marcos y a veces cristales de colores. Es recomendable que se usen con el asesoramiento y control de un oftalmólogo. Así se logra optimizar el resultado en el uso de estos anteojos, cuidando la salud visual.
Uso de los filtros para anteojos:
Se utilizan para:
-Evitar lesiones en cornea (queratitis), cristalino (cataratas) y retina (maculopatía fototraumática).
-Mejorar la comodidad y seguridad visual (encandilamiento y deslumbramiento).
-Mejorar el confort en el trabajo (fotofobia, computadoras).
-Mejorar el contraste en algunas patologías (retinosis pigmentaria, retinopatía diabética: color rojo y alteración en la visión de los colores).
-Uso cosmético y estético.
Clasificamos a los filtros en tres niveles según la capacidad de absorción y definimos el uso al cual están destinados.
Cabe destacar que la cantidad de radiación ultravioleta (UV) depende de la ubicación geográfica pero la reflexión de la misma depende del entorno.
Filtros de baja absorción: 12-25% (color: celeste, amarillo o natural: uso en interior ambientes con luz artificial, para monitores y conducción nocturna).
Filtros de absorción media: 25-65% (gama de marrones o azules: de uso urbano, para la calle o conducir de día).
Filtros de absorción alta: 65-95% (lugares con alta reflectividad: negros o azul intenso: nieve o playa).
El filtro puede colocarse en la lente por coloración en masa o tinción. Se puede hacer un tratamiento de superficie en el cristal o polarizado. El inconveniente de utilizar el filtro inadecuado para la actividad que se realiza, acarrea dificultades en la visión. Por ejemplo, si se usan lentes de alta absorción (negros) para conducir en la noche, la visión de contraste disminuye y la capacidad de ver los objetos a la distancia se afecta.
También, si los anteojos de quienes están en la nieve tienen un filtro de absorción baja pueden causar queratitis, cataratas o lesiones en la retina
Estos anteojos además de poseer un filtro de color pueden asociarse con la graduación de lentes que la persona usa normalmente, por ejemplo en la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía ayudando a mejorar la calidad visual.
Doctora Ana Sanseau
División Oftalmología
Hospital de Clínicas “José de San Martín”
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