
La Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) descubrió un método que inhibe la diseminación metastásica en casos de tumores mamarios, un test de bajo costo para detectar diabetes y avances con el virus del sarampión
Con densos aportes al quehacer científico nacional, la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) se ha transformado en estos últimos meses en el nuevo punto de referencia a la hora de hablar sobre avances y descubrimientos en el área de la medicina.
Acaba de dar a conocer adelantos en salud producto de programas y proyectos de investigación que no sólo aportan un valor social a la transferencia de conocimiento, sino que son clave para la solución inmediata de los problemas más comunes de la población.Entre ellos, el equipo de científicos descubrió un método que inhibe la diseminación metastásica en casos de tumores mamarios y un test sencillo y de bajo costo que detecta la diabetes.
Pero también se agregan a esta prolífica actividad nuevos tratamientos para el sarampión, la fibrosis quística, el chagas, la toxoplasmosis y otras acciones tendientes a mejorar la calidad de vida en la tercera edad.
Según aseguró Hernán Farina, integrante del Laboratorio de Oncología Molecular, en una entrevista al Equipo de Prensa y Comunicación (EPC) de la UNQ, "nuestro trabajo habla de la capacidad de transferir los logros a otros sectores. En la universidad se elaboran productos que pueden ser aplicados en beneficio de los pacientes y eso es hacer transferencia".
El equipo produce conocimiento científico aplicable al tratamiento de pacientes con cáncer. A fines de 2003, sus investigaciones resultaron en la obtención de una patente por un método de inhibición metastásica usando desmopresina, el cual espera ser comercializado en breve.
De acuerdo con lo informado por la casa de altos estudios, un novedoso programa de sencilla aplicación podría revolucionar el campo de la diabetes. Luego de una exhaustiva investigación, la UNQ encontró que un dispositivo podía detectar esta enfermedad autoinmune por un bajo costo, es decir al alcance de cualquier laboratorio.
"La técnica radioactiva tiene un valor mínimo de 150 pesos y este test puede costar 10 pesos. Nos indica, por ejemplo, si familiares de diabéticos van a padecer la enfermedad en el futuro", explicó el bioquímico Mauricio Sica en una charla con el EPC.
En tanto, otras tres investigaciones se encuentran enfocadas en "aumentar la eficacia de tratamientos para diversas enfermedades". Por ejemplo, el Laboratorio de diseño de transportadores de drogas "desarrolla fármacos que consiguen viajar por el interior del cuerpo hasta su blanco específico para actuar selectiva y eficazmente", tal como afirmó la Dra. María José Morilla.
El proyecto que integra el Lic. Javier Iserte combate la ineficacia de los antibióticos, producto de años de uso incorrecto e indiscriminado. "Nuestro objetivo es la creación de preparados destinados a pacientes con fibrosis quística, que eliminen las bacterias de los pulmones. La producción sería más económica, accesible y efectiva", aseguró Iserte.
Mientras, otro grupo de investigadores estudia las muestras de la epidemia de sarampión de 1998, cuando hubo casos de personas vacunadas que contrajeron la enfermedad. El estudio se basa en encontrar las variaciones que pudo tener el virus, lo cual haría inefectiva la vacuna actual.
Por último, un proyecto de Investigación y Desarrollo avanza por estos días con la cuestión ocupacional en la tercera edad. La idea es mejorar la calidad de vida. Ya que la falta de preparación para el retiro tiene muchos costos en salud porque, "por lo general, el impacto es traumático", según explicó a prensa de la UNQ la licenciada María de los Milagros Demiryi, integrante del equipo que apuesta por otra técnica revolucionaria y de gran aporte para la comunidad científica local.



