
Reviví el brillo de los años 80 en estas fiestas. La luminosidad está devuelta e invade la mirada y la sonrisa para que brilles con luz propia
No se trata de encandilar miradas, sino de reflejar una luz suave a través de un maquillaje fresco. El estilo romántico, dominado por los rosados, se combina con el cibernético y su clásica tonalidad plateada brillante. El objetivo: celebrar estas fiestas con luces deslumbrantes y reflejos sofisticados.
Paso 1: Igualar el tono de la piel con el fondo de maquillaje y los polvos. Si lograste llegar a estas fechas con un tono bronceado, te conviene elegir colores oscuros para no palidecer. Conviene aplicar una base satinada para conseguir la ansiada luminosidad. No te olvides de maquillar el cuello y aplicar el corrector de ojeras para disimular manchas e imperfecciones.
Paso 2: Resaltá los ojos. Para darle profundidad a la mirada, aplicá una sombra negra, gris oscuro o azul hielo a modo de la clásica raya negra para perfilar el ojo. Luego, difuminá hacia la parte superior del párpado móvil. Con la ayuda de un pincel de espuma en forma de lágrima, dibujá un arco sobre el hueso del ojo: se trata de seguir la curva desde el lagrimal hasta el final cuando se une con la mejilla. Utilizá sombras de acabado metálico y colores fríos con efecto cibernético. Extendé el color hacia fuera para rasgar los ojos y conseguir una mirada futurista. No te olvides de difuminar bien para lograr, justamente, el efecto deseado: una sombra. Trazá una línea fina desde la mitad del párpado inferior hacia fuera. Una vez finalizada esta etapa, aplicá un iluminador blanco debajo de la ceja. Por último, el toque fundamental: un buen arqueador de pestañas que otorga expresión a la mirada.
Paso 3: Deslumbrá con pequeños diamantes sobre los labios y lográ un efecto ultra mojado. Los brillos son los top de la temporada, especialmente, en tonos rosados, duraznos nacarados, plateados, transparentes y translúcidos.
Paso 4: Elegí un rubor rosado para las mejillas y aplícalo sobre el pómulo para resaltar los rasgos. Si te animás, podés acentuar el maquillaje con polvos faciales en tonalidades champagne, rosa nacarado y gris perla que se convierten en una lluvia de destellos que cubre el rostro con una luminosidad extraordinaria.



