
Iluminar la casa resulta una tarea un poco más complicada que unas simples instalaciones eléctricas y una sencilla colocación de lámparas y lamparitas. Elegir la luz adecuada resulta fundamental a la hora de realzar cualquier ambiente
Hace unos años, una publicidad de shampoo afirmaba que aunque la mujer tuviera una cara bárbara, si su pelo era un desastre, se arruinaba todo el efecto de la belleza femenina. Sucede lo mismo con la iluminación de los ambientes: aunque se trate de una habitación diseñada por un decorador de Casa Foa, si pasamos por alto la luz, el espacio pierde todo su potencial. Por eso, la iluminación debe considerarse un elemento esencial dentro del proceso decorativo.
A continuación, les ofrecemos una serie de consejos prácticos y útiles que podrán ser aplicados a la hora de elegir la luz adecuada para cada ambiente:
- En principio, podemos clasificar la luz según la función específica que cumple dentro del hogar. La iluminación general es aquella que establece el nivel general de luz del ambiente. A partir de ella, se añadirá el resto. Si esta luz se encuentra bien diseñada generará un espacio de bienestar y amplitud, además de ablandar las sombras. La mejor solución es optar por una iluminación indirecta, es decir, varias luminarias en el cielorraso o diferentes lámparas con pantallas de tela que proporcionarán una luz tenue y suave.
- La luz de trabajo es aquella que se utiliza para actividades específicas: leer, escribir, coser, cocinar, etc. En estos casos, conviene utilizar una luz directa que enfoque el objeto de trabajo.
- Por último, se encuentra la luz de acento o decorativa, cuya función es agregar un punto de iluminación adicional sobre un objeto de interés: un cuadro, una escultura o una biblioteca. Suelen dar un toque de distinción al ambiente cuando el objeto resaltado es relevante.
- Los excesos de luz suelen ser comunes a la hora de iluminar el living. Para evitarlos, conviene orientar los focos de luz hacia las paredes para generar una mayor amplitud e instalar lámparas de mesa que proporcionen una luz indirecta.
- En el caso del comedor, se debe prestar especial atención a la altura de la luz respecto de la mesa, aproximadamente entre 60 y 80 centímetros de distancia.
- Para los dormitorios la mejor opción es anular la luz del techo e iluminar el ambiente con una luz de pie y las lámparas de las mesas de luz. El objetivo es generar una atmósfera de intimidad. Es importante no olvidar que los armarios y placards necesitan iluminación interior.
- El hall de entrada debe dar una sensación de calidez para recibir a todo visitante de la casa. Por eso, suavizar la iluminación será la premisa a través de la técnica de luz difusa generada por varios focos de poca intensidad.



