Prevención
Los peligros de la calefacción

Con la llegada del invierno, aumenta el uso de estufas, calefones, cocinas y braseros. Su mal funcionamiento o la falta de ventilación pueden provocar intoxicaciones por monóxido de carbono. Consejos para evitar que se conviertan en trampas mortales.



Cuando al quemar carbón, madera o cualquier combustible, la cantidad de oxígeno en la combustión es insuficiente, se produce un gas altamente venenoso llamado monóxido de carbono (CO). A diferencia de otros gases que pueden verse u olerse, el CO es un verdugo fantasma que no se deja ver, oler, o percibir de alguna otra manera. Tampoco irrita los ojos ni produce tos. Al inhalarse, se altera la llegada de oxígeno a los tejidos, llegando a producir –en estados avanzados de intoxicación- pérdida de conocimiento y paro cardio– respiratorio.

Cada año cerca de 50 personas mueren en nuestro país como consecuencia de la emanación de monóxido de carbono en cocinas, calefones y demás artefactos de uso doméstico, según datos de Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

Como en tantas otras situaciones de riesgo de la salud, “la clave -señalan desde la División Toxicología del Hospital de Clínicas- está en la prevención”. “La consulta periódica a un gasista matriculado, la adecuada ventilación de los ambientes en donde se produce la combustión, la precaución de calefaccionar las viviendas solo durante el día y el apagado de los artefactos como estufas a kerosene y salamandras durante la noche, son algunas de las medidas más importantes para evitar problemas”, asegura el doctor Eduardo Scarlato, Jefe del servicio y agrega: “Una intensa coloración amarilla o naranja en la llama y la aparición de manchas o tiznado cerca de los aparatos pueden ser señales de una mala y peligrosa combustión en la casa.”

Los síntomas de intoxicación por CO pueden ser dolor de cabeza, náuseas, vómitos, confusión, visión borrosa, problemas de coordinación en la marcha, palpitaciones y respiración agitada. “La persona intoxicada puede presentar una intensa coloración rosada que suele confundirse con buen estado de salud o calor cuando -en realidad- es producto de la acción del gas en la sangre”.

La recomendación a seguir en caso de sospechar una intoxicación es abrir las ventanas, salir al exterior y respirar aire fresco. “Es importante acudir inmediatamente a un centro de salud y referir esta sospecha”, advierte el profesional. Ya en un hospital, el diagnóstico se podrá hacer mediante un simple análisis de sangre.


Recomendaciones

El ingeniero Marcelo Demaría, del mismo servicio, sostiene que “la prevención es posible y sencilla”. Estas son algunas de las medidas que habrá que tener en cuenta para evitar accidentes.

- Realizá periódicamente una consulta con un gasista matriculado para verificar el buen funcionamiento de sus artefactos.

– Mantené siempre los ambientes ventilados.

- Durante la noche apagá los aparatos y extinguí las llamas de cualquier combustión dentro de la casa.

- No utilices el horno para calentar el ambiente o secar ropa.

- La presencia de calefones en los baños es altamente peligrosa. Si este es el caso, deberás trasladar el aparato a otro lugar de la casa.


Informes:
Para mayor información puede usted dirigite a la División Toxicología del Hospital de Clínicas. Av. Córdoba 2351 4to piso, Buenos Aires.
Teléfono 5950-8806.





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