
La obra de Roberto Arlt, interpretada por el Grupo Ojcuro, sigue con sus exitosas funciones en su nuevo espacio: el Centro Argentino de Teatro Ciego. Una experiencia sensitiva inolvidable basada en la anulación del sentido de la vista que, analógicamente, potencia los otros sentidos de una forma que sorprende al espectador.
Luego de siete años de ininterrumpidas funciones y más de 1000 presentaciones, el Grupo Ojcuro inaugura sala en el Abasto y prosigue con su espectáculo en un nuevo espacio: el Centro Argentino de Teatro Ciego (Zelaya 3006 esq. Jean Jaures).
Guiados por un actor, los espectadores entran en el denominado "espacio negro" donde comienza su contacto con la oscuridad total. El tecleo continuo de máquinas de escribir, el olor a café y los murmullos inundan la sala para transformarla en una oficina. A lo lejos se escucha la sirena de un buque que produce irritación y disgusto entre los trabajadores. Y todo en la más absoluta oscuridad. El público se imagina las proporciones de la oficina, la ubicación de los personajes, sus caras y gestos. Las voces y los sonidos parecen provenir de todos lados. Las protestas de los trabajadores se hacen cada vez más intensas hasta envolver al espectador que, ya inmerso en la historia, es testigo de lo que sucede aun sin poder ver.
Desde la oficina, para dar esperanzas y sacar del encierro a sus compañeros, uno de los personajes comienza a narrar sus aventuras por el mundo. Son sus relatos, unidos a un sin fin de sensaciones, lo que produce que el espectador viaje de un lugar a otro; desde una tormenta en mar abierto, pasando por Shangai –con sus particulares olores y los sonidos típicos de mercados chinos-, hasta el arroyo fresco de una selva. Y todo representado a través del olfato, el oído y el tacto.
A través de la técnica del teatro ciego, el Grupo Ojcuro ofrece al espectador una nueva forma de “ver”. Valiéndose de la oscuridad total de la sala y a través de la voz, los sonidos y olores, estos actores interpretan, desde 2001, un espectáculo que ha tenido una excelente y conmovedora recepción por parte del público.
La receta para el éxito de “La isla desierta” se basa en la anulación de la vista que analógicamente potencia los otros sentidos de una forma que sorprende al espectador y hace que ésta se convierta en una experiencia sensitiva inolvidable. Sensaciones olfativas, auditivas y táctiles ponen en funcionamiento la imaginación del público que está constantemente inmerso en el centro de la escena, es parte de ella, y desde allí palpita la acción.
El Grupo Ojcuro se conformó a principios de 2000, cuando el actor Gerardo Bentatti y el Director José Menchaca decidieron realizar la exquisita pieza teatral de Roberto Arlt: “La Isla Desierta”, mediante la técnica de Teatro Ciego.
La puesta en escena de la obra “La isla desierta”, surgió como resultado del trabajo de 5 actores no videntes y 3 actores videntes en el marco de un Taller de Investigación y Experimentación Teatral en la Biblioteca Argentina para Ciegos.
El Grupo Ojcuro logró entre sus actores una total integración y un mutuo aprendizaje a lo largo del proceso de creación que, más allá de la realización de una obra de teatro, es un hecho artístico de convivencia.
La obra se presenta los viernes y sábados a las 21 y a las 23 en el Centro Argentino de Teatro Ciego (Zelaya 3006 esq. Jean Jaures). El valor de las entradas es de 35 pesos y pueden conseguirse en la boletería del teatro y por sistema Ticketek, en su sitio web, o llamando al 5237-7200.


