
El prestigioso clown Slava Polunin llega trae por primera vez a la Argentina su espectáculo en el que lo payasesco se combina con el treatro de acción. Actuará hasta el 30 de marzo en el teatro Opera, en Buenos Aires.
Los que asistan a ver Slava’s SnowShow no deben esperar encontrarse con los típicos payasos de circo. Allí no hay malabares, chistes, ni divertidos gags. El espectáculo del reconocido clown ruso Slava Polunin rompe con todos los moldes de lo que se entiende por el arte clown.
Slava’s SnowShow llega por primera vez a la Argentina, y se presentará del 12 al 16 de marzo en el teatro Opera (Av. Corrientes 860, Capital Federal).
Una desopilante conversación telefónica que en un
lenguaje inventado toca todas las cuerdas de la alegría y la
distancia, una inmensa telaraña que cubre toda la platea y una
tempestad de nieve, son algunos de los momentos de "Snowshow", el
deslumbrante espectáculo que el clown ruso Slava estrenó anoche en
la Argentina.
El show, que recoge la infinita nostalgia de la tradición de los payasos rusos y la actualiza en la clave del clown moderno con una puesta poética de insondable ternura, se puede ver de miércoles a domingo en el teatro Opera hasta fin de mes.
Combinando las artes del mimo y el payaso, Slava junto a una troupe de clowns recrea en algo más de una hora un mundo mágico, habitado por la sorpresa y que logra tejer una indestructible complicidad con el público.
El espectáculo reniega de lo estentóreo y el cliché y construye los climas y los cuadros a partir de una gestualidad casi mínima pero de una expresividad notable que delicadamente va dando cuenta de una serie de estados personales y que pone de manifiesto también el absurdo del mundo, moviendo a la risa y el asombro.
Acompañado de un grupo de clowns, todos vestidos de igual forma, y geniales también en su corporalidad y gestualidad, que actúan como espejo o contracara de Slava, el show hilvana una serie de situaciones, acompañado por la música y las luces, casi sin palabras.
Hay también una constante artillería de efectos especiales, pero no al modo hollywoodense sino que pone de manifiesto el máximo ingenio para construir a partir de elementos simples asombrosos mecanismos de ilusión.
En el primer cuadro, vestido de amarillo, Slava llega al escenario dispuesto a ahorcarse pero al tirar de la cuerda encuentra del otro lado otro sujeto que, igual que él, ya tiene el nudo al cuello y está dispuesto también a hacer lo mismo, desbaratando la complicidad y el absurdo la intención trágica.
Luego se sucede la mímica desopilante de una canción rusa, con una comicidad y una gracia desbordantes y más tarde una telaraña que comienza a brotar e inmensa sale del escenario para abarcar toda la platea del teatro.
Llegado este momento, sobre el escenario cuelga un cartelito de "intervalo" pero quienes salen de la sala pierden uno de los momentos más extraños, cuando la troupe de clowns se pasea por la platea caminando sobre los respaldos de las butacas, desatando un momento de juego donde arrojan agua bajo diversas formas, se sientan sobre el público, corren desesperadamente a una bonita joven y algunas travesuras más.
La segunda parte del show juega con distintas situaciones, una muy lograda donde Slava entabla una relación con un saco colgado de un perchero en una despedida en la estación de un tren y un final pletórico con una tempestad de nieve que lo arrasa todo y que es epílogo del show de los clowns para dar paso al juego de la gente con pelotas gigantes que salen a rodar por el teatro.
Las entradas para el show van de los 120 a los 160 pesos, y están en venta en la boletería del teatro o a través de Ticketek (5237-7200).
Fuente: Télam.
Bodegón en el que se disfruta de buenas empanadas tucumanas y buen folcklore.
Resto, show y música. Noche a noche, el Dj sorprende con su música, remembers hits de los 90 y el mejor house y dance electrónico.
Anoche tuve la bendicion de asistir al teatro. Es realmente emocionante. Chicos y grandes se divierten. Conmueve a veces hasta las lagrimas. Y es de verdad emocionante ver el final, con Slava sentado en un respaldo de butaca, con su cara de satisfacción por la "tarea cumplida", y sus clowns en el escenario, hasta que el teatro se vacía....
Realmente sentí que son actores que se brindan por completo al público, y la gente lo recibió, hay un gran intercambio y participación del público.
Gracias Slava!!!!
Yo soy de Monterrey, y he visto el show en 4 ocasiones, y espero el momento en que regresen para ir a verlos otra vez!
Es un espectáculo único, el cual no deben dejar pasar, es buenísimo!!!