Este paseo, ubicado en el barrio porteño de San Telmo, es un viaje al pasado. Antigüedades, turistas extranjeros y bastante del típico Bs. As.
Entre las callecitas adoquinadas y las construcciones coloniales de San Telmo, más cercanos al siglo XIX que al XXI, se esconde la Plaza Dorrego, uno de los sitios turísticos más visitados de la ciudad de Buenos Aires.
Su principal atractivo es, sin dudas la tradicional feria de antigüedades y cosas viejas, que funciona todos los domingos de 10 a 17 en la intersección de las calles Humberto I y Defensa, y cuyos 260 puestos están abarrotados de vajillas, alhajas, lámparas, adornos, revistas, libros relojes, estampillas, monedas, discos de pasta y todo tipo de objetos que las más variadas épocas.
Cita obligada para los turistas extranjeros, ávidos por llevarse alguna pieza de gran valor a muy buen precio, en la Plaza también se ofrecen espectáculos callejeros, principalmente de tango, además de muestras de pintura, escultura, fotografía y danza.
Las antigüedades, sumadas a la escenografía que provee el barrio y el constante sonar de bandoneones y cantantes, transportan a los visitantes de este paseo hacia un pasado donde pueden revivir con nostalgia los usos y costumbres de la Buenos Aires de los último cien años.