
Miles de "sabineros" desbordaron el estadio de Boca para disfrutar de los dos shows del cantautor español. El temporal del sábado lo dejó debiendo más de una canción. Pero el domingo se tomó revancha con casi tres horas de recital y la reconciliación pública con Fito Páez.
Joaquín Sabina salió a la cancha y mojó la camiseta. Apretó el calor, la nube negra que amenazó durante todo el sábado se descargó sobre las 35 mil personas que cantaban en la Bombonera. Los primeros acordes de “Ruido” atrajeron a la Virgen de los vientos y levantó más que una pollera... parte del escenario, las pantallas y, finalmente, el recital. “Vamos a esperar un poquito porque me dicen que está peligroso”, dijo Sabina antes de dejar el escenario, pero sobraron los motivos para dar por terminado el primero de los shows en la Bombonera.
Pero no sólo la tormenta hizo temblar a la cancha de Boca. A pesar de la lluvia que caía desde la mitad del recital, el español y su banda siguieron con el espectáculo. Cantó un clásico atrás de otro, el público coreó con emoción "Por el boulevard de los sueños rotos", “Aves de paso”, “Quién me ha robado el mes de abril”, “Con la frente marchita” y “Ahora que”. Y bailó y saltó con el rocanrrolito “Conductores suicidas” y con “Dieguitos y Mafaldas”, la rumba más bostera del flaco.
El domingo, minutos después de las 21, El flaco de Úbeda volvió a la Bombonera junto a su banda: “Super” Panchito Varona (dirección musical, guitarras y bajo), Antonio García De Diego (teclados y guitarra), Jaime Asúa (guitarra rítmica), Paquito Beneyto (batería) y Helen de Quiroga (coros) en reemplazo de Olga Román. Con el humor que lo caracteriza, Sabina explicó que estaba buscando a “los c... de siempre”, haciendo alusión al embarazo de la reconocida corista. La impecable voz de Helen de Quiroga demostró estar a la altura de la situación con cada coro y con la copla “Y sin embargo te quiero”.
El sábado Sabina se quedó debiendo más de una canción y algunos besos, pero el domingo se tomó revancha con un recital de casi tres horas. Como es un clásico en sus recitales, esta vez también hubo invitados. El primero en la lista fue su amigo Juan Carlos Baglietto, con quien interpretó una estupenda versión de “Con la frente marchita”.
"Para que se dejen de tanto bla, bla, bla, esto es algo que íbamos a hacer ayer y no pudimos por el temporal. Es que el rosarino y yo somos así, o lo hacemos a lo grande, o no lo hacemos, y la Bombonera es grande". Así presentó Sabina a su segundo invitado, Fito Páez, quien apareció en el escenario acompañado por los aplausos del público. Luego de besos y abrazos con su enemigo íntimo, empezaron los primeros acordes de “Llueve sobre mojado” que fueron recibidos con una ovación.
En el show no pudieron faltar algunas de las canciones de su nuevo disco “Alivio de luto”, como “Resumiendo” y “Pájaros de Portugal”. El cantautor español también demostró su calidad de poeta al recitar algunos de sus poemas de “Ciento volando de Catorce”.
El cierre del show fue al ritmo de sus canciones más conocidas: “Princesa”, “19 días y 500 noches”, “Noches de boda” y “Y nos dieron las diez”. Antes de irse, Sabina confesó que se despedía de Buenos Aires con cierta melancolía, porque estaba seguro de que noches como las de La Bombonera no se volverían a repetir.

Esta banda surgida en Olivos, provincia de Buenos Aires, fusiona el Ñu Metal con el Rock Alternativo. Grabó un EP con el asesoramiento de César Andino, de Cabezones.


