El plato fuerte de la noche estuvo a cargo de Osbourne, que hizo vibrar tanto a jóvenes como a viejos seguidores de Black Sabbath, la banda que lideró en los 70 junto al guitarrista Tony Iommi y que forma parte del "canon" del rock pesado.
Ozzy demostró su vigencia y su carácter de "showman" al correr por el escenario, arrojar baldes de agua a los espectadores e incluso protagonizar escenas desnudistas, provocando largas ovaciones en el público.
El show recorrió gran parte de la larga trayectoria del cantante, incluyendo tanto temas de Black Sabbath ("War Pigs", "Ironman" y "Paranoid") como canciones de su último álbum, "Black Rain" y otros de su carrera solista, tales los casos de "Suicide Solution" y "Mr. Crowley".
El set anterior había sido protagonizado por los californianos de Korn, grupo señalado como creador del "nü metal" que gozó de gran popularidad en el país a fines de los 90 y comienzos de esta década y que conserva un número importante de seguidores entre el público "hardcore" local.
Su lista, algo breve, comenzó con "Right Now" y tuvo su momento destacado cuando sonó "We Will Rock You", de Queen, pegado a "Comino Undone".
Más temprano, los locales Rata Blanca y Carajo no desentonaron con el clima "metalero" de la noche.
La banda liderada por Walter Giardino precedió a Korn, mientras que el trío de "Corvata" demostró su crecimiento en los últimos años, incorporando melodías y arreglos poco usuales en el ambiente heavy argentino.