
Ninguna excusa es válida para la falta de estilo. Ni siquiera los 40 grados de sensación térmica. A continuación, un listado de aquello que se debe evitar para no caer bajo los influjos del mal gusto veraniego.
Ninguna excusa es válida para la falta de estilo. Ni siquiera los 40 grados de sensación térmica. No se trata, por supuesto, de extremar las medidas, sino de mantener una imagen prolija. Lejos de la frase de Mirtha “una mujer elegante siempre usa medias”, aquí podría afirmarse que las medias en la playa resultan definitivamente desubicadas. A continuación, un listado de aquello que se debe evitar para no caer bajo los influjos del mal gusto veraniego.
- Las tiras de siliconas. Si bien pueden ser catalogadas como una gran invención en cuestiones de ropa interior, las tiras de siliconas utilizadas en los corpiños no pueden utilizarse con toda la ropa creyendo, ingenuamente, que su supuesto carácter de transparentes las convierte en imperceptibles a la vista. Claro que constituyen una buena opción como reemplazo del odiado corpiño sin bretel, solución incómoda que no favorece, de ninguna manera, las formas femeninas. Ahora bien, todo tiene su límite. Las tiras de silicona no son imperceptibles a la vista con lo que su uso con remeras o vestidos strapless está completamente prohibido.
- Las tiras del corpiño. Nada peor que una musculosa por la que se asoman las tiras del corpiño. ¿Qué moda puede preciarse de buen gusto cuando por la espalda se mezclan los elásticos de la ropa interior con una remera cruzada? Peor aún si la remerita es blanca y las tiras de color. Afortunadamente, el mercado de la ropa interior ofrece variedad de modelos para evitar este desagradable efecto visual.
- Los pies en ojotas eternas. Al margen de la última novedad que indica que el uso de ojotas daña la postura, usar ojotas compulsivamente no es recomendable desde el punto de vista de la estética. Se debe aprender a distinguir en qué ocasiones las ojotas resultan una buena opción y cuándo no son adecuadas. El calor no puede justificarlo todo. Y tampoco el hecho de que puedan jactarse de cierto glamour adornadas con brillos, piedras y tacos. No. La moda puede indicar lo contrario, pero las ojotas siguen siendo un calzado para usar en la playa y la pileta.
- La panza afuera. La panza, digamos, es una forma de decir. No es la panza, en el caso de que sea chata y musculosa, lo que no debe mostrarse, sino esos pequeños o grandes rollos que asoman por encima del pantalón a la cadera cuando la remera y/o camisa no cuenta con el largo suficiente para ocultarlos. ¿Acaso no sufrimos el apogeo del hippie chic con sus túnicas largas y holgadas? ¿Es que una remera con tres centímetros menos hará diferencia en cuanto a la temperatura? ¿Son los rollos un sistema de ventilación que disminuye el calor?
- Las transparencias. Y no se trata de evitar las camisas de gasa, no. Se trata de evitar esas polleras y pantalones que debido al género liviano y demasiado ligero, dejan ver cada uno de los detalles de la ropa interior. Y la realidad es que no es ni sexy ni sensual que se vea la bombacha, sino todo lo contrario. Con el terrible agravante de que no siempre la ropa interior se encuentra en las mejores condiciones con lo que el asunto puede convertirse en un verdadero desastre del buen gusto.
- Maquillaje corrido. Es cierto, el calor provoca un exceso considerable de transpiración en todo el cuerpo, incluso la cara. Pero eso no justifica el andar por la vida con el maquillaje corrido. No sólo porque, en el caso de padecer de grandes niveles de sudor, se puede eliminar el uso de cosméticos, sino porque actualmente los hay a prueba de agua. ¿Por qué no aplicar los avances de la tecnología para lucir prolija? Ni siquiera es una cuestión de estética, sino de prolijidad. Todas las marcas ofrecen productos waterproof, ¿qué sería de las novias sin ellos?
- Abanicos improvisados. El mismo gesto ya resulta irritante, incluso con un abanico español de la abuela. Ahora bien, abanicarse frenéticamente con un folleto, un diario, un boleto de subte o cualquier objeto medianamente rígido que pueda provocar algo de aire es molesto. Claro que hace calor, pero sacudir el cuerpo al ritmo de un papel haciendo circular el mismo aire caliente no generará un descenso significativo de temperatura. Tampoco nadie sufrirá un derretimiento y, en eso caso, el abanico improvisado no podrá evitar el desastre.
Bodegón en el que se disfruta de buenas empanadas tucumanas y buen folcklore.
Resto, show y música. Noche a noche, el Dj sorprende con su música, remembers hits de los 90 y el mejor house y dance electrónico.
bueno..falta que me despegue de las ojotas y listo!
jaja......el resto perfecto
Buenísima la nota!! Los consejos me parecen de lo más acertado: la moda no es dictadura y una mujer elegante sabe lucir su estilo, sin importar lo que marque el termómetro. Todo es cuestión de tomar de la moda aquello que nos favorece y nos hace sentir bien.
No creo que abanicarse sea tan trágico y dramático...
Pero lo de la exhibición de rollos y lo de los corpiños me pareció muy acertado.
je, si, yo como hombre lo digo, es un poco desagradable la exibicion descontrolada de ciertas cosas que estan muy lejos de lo bueno y estetico, todo siempre sea, en buena armonia y equilibrio.
toda la onda la nota... es verdad nada mas desagradable que andar mostrando los rollos por la vida...
hay que cuidar la estetica chicas... eso si, cada cual con su propio estilo, no?