
Casi cualquier vestuario la resalta. Algunos kilitos de más, una alimentación poco equilibrada, la falta de ejercicio físico y también un patrón hereditario son razones que explican la presencia casi eterna de la panza. Soluciones para un vientre chato.
¿Sentís que tu perfil tiene forma de B? Tal vez, tengas la sensación de que toda la ropa te queda bien hasta que detenés la mirada en esos pliegues que se acumulan en tu panza. O peor aún, que, incluso alguna vez te cedieron el asiento en el colectivo por creerte embarazada.
No te preocupes, no sos la única, todas las mujeres sufren y luchan diariamente con esos pliegues que descansan cómodamente justo a la mitad de nuestro cuerpo.
Casi cualquier vestuario los resalta. Algunos kilitos de más, una alimentación poco equilibrada, la falta de ejercicio físico y también un patrón hereditario son razones que explican la presencia casi eterna de la panza que afecta, por justicia divina, a hombres y mujeres.
La cuestión, claro, es que en ellos hasta puede resultar simpática, tierna, digna de abrazos. En cambio, las mujeres la sufren como una condena social, en ellas no es simpática, sino símbolo de exceso, de kilos de más o ejercicios de menos.
Pero a no desesperar, aunque no hay recetas mágicas, es posible disminuir el vientre con ciertas pautas de conducta y así poder lucir un ombligo digno de escándalos.
- Mové tus abdominales
Son los músculos que se encuentran entre el esternón y el coxis. Comprenden los oblicuos internos, externos y el transversal. No sólo se ejercitan con flexiones de tronco, subir las escaleras, por ejemplo, también ayuda mantenerlos firmes. Si bien son ejercicios que requieren esfuerzo, los resultados se notan rápidamente. Si dedicás diez minutos diarios, en un mes notarás los resultados. Eso sí, sólo con paciencia y perseverancia conseguirás buenos resultados.
- Cuidate en las comidas
En muchos casos, una panza chata requiere bajar algunos kilos ya que los excesos de grasa tienden a acumularse en el estómago. Una alimentación ligera y equilibrada es el primer paso para mantener el abdomen en forma.
- Aprovechate de la fibra
Absorbe el agua de los alimentos y aumenta el volumen del bolo alimenticio, lo que favorece la movilidad intestinal. ¿Dónde se encuentra? En las verduras como el brócoli y las zanahorias, en las frutas como las ciruelas, las manzanas y las peras, en las lentejas y en los cereales en general.
- Evitá las grasas
Convierten las digestiones en procesos largos y pesados. Moderate con quesos, huevos y huí de los fritos, embutidos, dulces, helados y frutos secos. A cambio, consumí cereales, frutas, verduras, pastas, carnes y pescados.
- Ojo con la lechuga
Tal vez, con el objetivo de comer sano te copes con las ensaladas a base de lechuga. No te dejes llevar por su onda verde ya que produce gases y te abulta el vientre.
- Hacete amiga del alcaucil
Diurética y desintoxicante. Activa los mecanismos de limpieza del organismo.

Bodegón en el que se disfruta de buenas empanadas tucumanas y buen folcklore.
Resto, show y música. Noche a noche, el Dj sorprende con su música, remembers hits de los 90 y el mejor house y dance electrónico.