
Es una especie de nuevo género sexual. Ellos adoran a las mujeres pero, a la vez, exploran el costado más femenino de la masculinidad
Son un híbrido entre el clásico “macho”, el homosexual y el sexo femenino. Quienes entienden acerca del período posmoderno actual, afirman que una de las tendencias características de esta época es, justamente, la desaparición de las fronteras.
En otros términos, se pierden las definiciones claras de las cosas que generarán, como consecuencia, fenómenos híbridos en los que resulta difícil establecer límites.
Los metrosexuales son una cristalización de esta tendencia. Son hombres pero con aspectos copiados del universo femenino, especialmente, respecto de las costumbres y hábitos estéticos. Hasta hace algunos años, los únicos varones preocupados por su belleza eran los de orientación sexual diferente. En cambio, en la actualidad, estos nuevos hombres utilizan su cuidado por la belleza como un arma de seducción frente a las mujeres. Su gusto por el sexo femenino no los priva de consumir cosméticos, ropa de moda y exquisitas fragancias.
La tendencia fue definida por la agencia de publicidad Euro RSCG que reunió en Manhattan a una docena de esta clase de hombres para establecer los límites del universo metrosexual y descifrar sus hábitos de consumo.
Se trata de una especie de eslabón perdido entre esa especie de “macho” que toma cerveza, devora choripanes y es fanático de fútbol y el hombrecito suave con modales refinados que muere por conocer el último grito de la moda. El metrosexual no es lo uno ni lo otro, o mejor aún, toman del primero el costado macho y prefieren conservar el coté femenino del segundo.
Pareciera que las representantes del sexo débil se sienten atraídas frente a este especie de síntesis perfecta: un hombre macho y sensible a la vez. Claro, siempre y cuando, la preocupación por la estética no se convierta en obsesión y el compañero termine siendo una amiga más que compite por tener el mejor cuerpo de todas.
Por otro lado, el fenómeno se acrecienta debido a que las marcas de cosmética han descubierto un nuevo mercado potencial repleto de posibilidades y de nuevas necesidades de consumo. Productos novedosos para teñirse el pelo, desodorantes para todo el cuerpo, cremas antiarrugas, autobronceantes, esmaltes de uñas, amplias variedades de fragancias, cremas para antes y después del afeitado y hasta delineadores de ojos conforman la multiplicidad de ofertas destinadas a los hombres pendientes de su imagen.
Estos varones se concentran en las grandes ciudades, como Nueva York, Londres o incluso, Buenos Aires. En nuestra ciudad, el alto grado de tolerancia de los porteños respecto de la homosexualidad, señala que la tendencia metrosexual tiene una gran aceptación y crecimiento entre la población masculina.
Al igual que las mujeres, ellos pueden pasarse horas mirándose al espejo para definir qué traje les queda mejor. Se interesan por el diseño interior de sus hogares, les gusta la música romántica, el estilo gourmet y hasta pueden derramar lágrimas en la escena amorosa de la última de Meg Ryan.
En definitiva, son una versión moderna y desarrollada de aquellos románticos de otros tiempos que comenzaron a cultivar ese costado coqueto y vanidoso que, seguramente, todos los hombres esconden. O no.

Bodegón en el que se disfruta de buenas empanadas tucumanas y buen folcklore.
Resto, show y música. Noche a noche, el Dj sorprende con su música, remembers hits de los 90 y el mejor house y dance electrónico.