Belleza
Los defectos del frío

Las bajas temperaturas pueden producir verdaderos estragos en la piel del rostro. Manchas violáceas, pieles rojas, tonos verdosos, rostros opacos. Trucos y consejos para eliminar imperfecciones.



Te abrigás las manos, la cabeza, el cuello, pero la pobre piel de la cara siempre queda al descubierto –a excepción de que hayas decidido volver a la infancia y comprarte un pasamontañas-.

La pigmentación natural de la piel reacciona como puede frente a las inclemencias del frío. Y no se detiene a meditar cuán estética puede ser la manera de protección. Ya que no vas a ceder frente a la tentación del pasamontañas –podrían confundirte con un miembro del ejército zapatista-, te ofrecemos algunos trucos para disimular defectos.

Los problemas de coloración de la piel son definitivamente antiestéticos. En primer lugar, y para cualquier caso, se debe estimular la circulación sanguínea. Una solución rápida puede ser aplicar un corrector que esconda las imperfecciones cutáneas.

Pieles rosáceas. La rosácea suele aparecer en forma de venitas rotas, primero rojizas y más tarde violáceas, por las mejillas, la nariz y los pómulos. Tanto el exceso de frío como de calor son causas de su aparición. La protección facial, que funciona como pantalla frente al impacto ambiental, es fundamental para solucionar este problema.

Se debe evitar encerrarse en lugares muy caldeados. Es preferible mantener la calefacción a una temperatura templada y llevar más abrigo para contrarrestar el frío.

Se puede aplicar un tratamiento a base de aceites esencial, por ejemplo, de manzanilla o de lavanda que actúan desestresando y calmando la piel como un suavizante.

Pieles violáceas. En principio, lo fundamental es utilizar una base correctora de color anaranjado porque es la tonalidad que neutraliza el tono violáceo de la piel. Luego, aplicar el maquillaje de todos los días. Tanto el rubor como las sombras deberán ser en tonos anaranjados, cálidos y ocres para equilibrar el aspecto entumecido de la piel.

Conviene evitar los tonos morados tanto en los ojos como en los labios porque terminarán de crear un efecto entero violáceo en toda la expresión.

Dado que la tonalidad se origina en una falta de estimulación facial, por las noches se pueden realizar baños de vapor. Hay que evitar dormir en ambientes con exceso de calor, las temperaturas demasiado altas generan, luego, un mayor efecto del frío.

Piel roja. Nariz roja. Pómulos rojos. No es un payaso, es una piel que sufre exceso de frío. En estos casos, se puede aplicar una crema gelificada. Para equilibrar las zonas frías del rostro, conviene abusar de las comidas y bebidas calientes y acercarse a las fuentes de calor.

Nada de usar bases rosas o transparentes. Las lociones limpiadoras con alcohol irritan aún más la piel de la cara. Mejor utilizar tónicos florales o agua termal.

Pieles grises. Las tonalidades grisáceas necesitan de maquillajes rosados para dinamizar el color de la piel. Evitar los tonos amarillos, dorados, ocres, naranjas, beige porque contribuyen a acentuar el gris de la expresión.

Evitar el uso de cremas espesas o grasas porque saturan los poros y dificultan la óptimo oxigenación de la piel lo que se traduce en una evidente falta de luminosidad. Mejor, las cremas hidratantes.

Piel verdosa. Se trata del típico tono oliva. Las bases con tonalidad violeta neutralizan la piel de aceituna. No aplicar labiales de colores claros, como rosas o blancos. Por el contrario, a esta clase de cutis le sientan mejor los marrones y malvas con ligeros toques nacarados.

Por lo general, las pieles verdosas son también grasas. Conviene, entonces, hacer limpiezas en profundidad como exfoliaciones ligeras.





gracias por visitar diversica.com
El portal de entretenimiento de www.universia.com.ar