
Con los precios en alza, comer afuera al mediodía cuesta cada vez más. Por eso Diversica te acerca algunas opciones fáciles para llevar al trabajo, como tartas, sandwiches y hasta preparaciones calientes. Así comés rico, liviano y más barato.
La inflación se hace sentir en los bolsillos de los trabajadores a la hora de salir a almorzar. Cada vez es más notoria el alza de precios en los bares y restós del centro porteño, donde hoy comer algo sencillo no baja de los 15 pesos promedio, con bebida incluida. Por eso la clave está en poder llevarse a la oficina una vianda que no sólo permitirá ahorrar dinero, sino que además constituirá una opción sana y confiable.
Al igual que en la época escolar, llevar un recipiente con comida para el mediodía es una tendencia que crece con fuerza en la ciudad de Buenos Aires, donde es posible encontrar buenos sitios para almorzar pese al caos de tránsito: la ciudad tiene varias plazas y espacios públicos para detenerse una hora y disfrutar de una rica ensalada, un buen sandwich casero y porqué no alguna preparación caliente.
Pero si tu idea es quedarte bajo techo, muchas empresas disponen de salas para utilizar en tu hora libre, sobre todo ahora que llegan los días más fríos. En este caso, y si en tu lugar de trabajo podés calentar la comida o guardarla en la heladera, no dejes de ver estas opciones que Diversica pensó como un aporte a un clásico de todos los oficinistas.
Sandwiches naturales
Si tu idea es evitar los fiambres para no incorporar calorías y sal extra podés pensar en un sandwich de carne asada, pollo o lomito en pan árabe, que podés acompañar con lonjas de palta, tomate, rúcula fresca y queso crema. Como variantes podés utilizar tomates confitados, hojas verdes de otros tipos como lechugas y berro. Para el postre, una fruta de estación sería ideal.
Otra opción rápida para armar un sandwich es tomar una figaza y untarla con un poco de aceite de oliva y poner atún o kani kama, palmitos, tomate y algún pickle que te agrade, como pepinillos dulces, por ejemplo. Este emparedado también queda bien con rodajas de huevo duro, alcaparras y mayonesa light, que en poca cantidad no aporta calorías extra. Para el final, un postre de bajas calorías.
Si te gusta la onda vegetariana y en tu casa sobraron verduras grilladas podés tomar un pan ciabatta y poner berenjenas, tomates, morrones y zuchinis, acompañandolos con un queso sabroso, como el pategrás o bien algunas rodajas de muzarela bocochini, que combina muy bien con los ingredientes. Si te gusta, podés tomarte una sopa instantánea cremosa.
Tartas y ensaladas
Son un clásico para los mediodías y también una buena alternativa para llevar al trabajo. La clásica pascualina de acelga o espinaca queda riquísima con dados de queso mantecoso y bien condimentada. Lo mismo que la tradicional tarta de jamón y queso, a la que podés incorporarle tomates en rodajas y un poco de hierbas frescas. Pero si querés probar algo más original no dudes en elegir una tarta de champignones, brócoli, cebolla y queso, con un toque de crema.
Estas opciones, que pueden variar según los gustos personales como calabaza y muzzarella o una de zapallitos, chauchas y coliflor, se acompañan con una variedad de ensaladas para hacer una vianda más sustanciosa. Incluso para darle un toque más innovador podés agregarle frutas secas a las verdes o a una de papas y perejil. También semillas como el sésamo y el lino aportan vitaminas y nutrientes a las preparaciones clásicas. El arroz y el cus cus son otros ingredientes que podés llevar a la oficina, acompañados de choclo, vegetales grillados y cuanto se te ocurra que pudiera quedar bien con estos tipos de cereales. Siempre es bueno poder incluir frutas en las ensaladas, como peras y manzanas, en especial si es de zanahoria rallada.
Calentitas
Otras variantes para las viandas son los omelettes de queso, arvejas, tomate y champignones. También podés llevar un souflé de maíz, milanesas de soja al horno con batatas y papas, tortillas, arrollados de carnes, pasteles de vegetales, pollo con salsa de puerros, hamburguesas caseras con mucho ajo y perejil y pastas con su salsa incorporada para calentar todo junto en el microondas.
En el rubro de las comidas ya más elaboradas se puede pensar en un pastel de carne pero en vez de papa utilizar calabaza y zanahoria, pescado envuelto en papillote con verduras al vapor, carré de cerdo especiado con frutas y puré de hortalizas mixtas, salteado al wok de tiritas de pollo con brotes de soja y verduras en juliana, torre de berenjenas con queso y tomate y medallones rebosados de merluza con repollo y apio.
Lo que conviene evitar son los preparados como guisos y estofados, ya que no son fáciles de transportar y fermentan más rápido que el resto de las comidas. Además, como después la mayoría sigue con sus tareas, el hecho de incorporar alimentos ricos en calorías y grasas no ayuda con la digestión y la actividad de rutina. Por eso evitar las frituras, los snaks, los postres con chocolate y reemplazar lo dulce con ensaladas de frutas o un yogur saborizado, que abundan en todos los quioscos.
Esperamos que te sirvan estas opciones para tu trabajo y contanos qué te llevás vos para que otros usuarios amplíen sus posibilidades de viandas.



