
Este delicioso producto vegetal aporta gran cantidad de vitaminas y grasas buenas para el organismo. Pese a ser famosa en México, su cultivo se expande cada vez más en el país y hasta se la exporta a Europa. Un recorrido para conocer más sobre esta fruta delicada y exquisita para los paladares gourmet.
Confundida muchas veces como una hortaliza por su sabor salado, la palta en realidad es una fruta. Y como tal está llena de propiedades benéficas para el organismo, aunque sea famosa por aportar un alto contenido de grasas. Pero a no temer: todo lo que este producto ofrece es de calidad.
Ovalada, verde oscura por fuera y clara por dentro, untuosa, suave. Así se presenta la palta, esta señora de las fruterías que a pesar de su aún poca difusión, va camino a perder sus prejuicios y colarse entre las bolsas de los consumidores más exigentes.
Dotada de una pulpa capaz de combinarse con numerosos alimentos, esta fruta originaria de Centroamérica permite múltiples formas de consumo. Desde el clásico guacamole mexicano (el primer país en consumo), con tomate, cebolla y cilantro, hasta una simple pasta machacada con aceite, la palta seduce al comensal como si fuera una manteca vegetal lista para untar.
Eso sí, la señora tiene marido: el limón. Como tiene la capacidad de oxidarse rápidamente en su contacto con el oxígeno, lo ideal es incorporarle el cítrico ni bien se corta y prepara para que mantenga su aspecto verdoso y no adquiera un tono oscuro que parece en mal estado.
Según se conoce, la palta es rica en grasas mono y poli insaturadas, es decir los ácidos buenos, a diferencia de las saturadas. Se calcula que cada 100 gramos, tiene unos 18 de grasa y unas 180 calorías. Pero además, con esa cantidad se cubren las necesidades de vitamina D y aporta gran parte de los requerimientos de las E, B6 y C.
Entre sus beneficios aparecen el ácido fólico y minerales como el hierro, zinc, magenesio y calcio. Es tan rica en potasio que contiene incluso más que la banana y es ideal para hipertensos y cardíacos, ya que la palta no presenta altos niveles de sodio.
El sitio comersano.com asegura que un grupo de investigadores de la Universidad de California, encontró en ella dos sustancias destacadas: una denominada “beta-sitosterol”, que reduce el colesterol sanguíneo y con una presencia cuatro veces superior al resto de las frutas. En tanto que la segunda denominada “glutation”, actúa como un antioxidante en el organismo.
Por otro lado, estudios presentados en el IV Congreso Mundial del Aguacate advirtieron la disminución del colesterol al promover un aumento en las lipoproteínas de alta densidad, reducción en triglicéridos y en niveles de insulina en ayuno. Incluso se ha observado un efecto benéfico en pacientes con asma y con artritis reumatoidea.
Otras investigaciones aseguran que el fruto, las hojas y el carozo son utilizados en la medicina natural para eliminar microbios y parásitos, contra la disentería y algunos desarreglos digestivos. Sus hojas también se emplean como expectorantes. Se dice que la energía proteínica del fruto y la combinación con las vitaminas y sales minerales le dan propiedades afrodisíacas. Pero estas conclusiones no carecen de mucho rigor científico y por lo tanto quedan al arbitrio de los más esperanzados.
Consumo, mercado, variedades
De acuerdo con la Dirección Nacional de Alimentos, el consumo histórico de palta en Argentina es muy bajo, ya que ronda entre los 100 a 130 gramos por persona al año. Del total de lo que se produce un 40 % tiene como destino el mercado interno. La producción estimada de 2005, según la Asociación Argentina de Productores de Palta (AAPROPAL), podría variar entre 18.000 a 20.000 toneladas.
Las variedades Hass y Torres son las más cultivadas actualmente. Al parecer, se proyecta para el año 2009 cubrir una superficie de 3.200 hectáreas, es decir un incremento superior al 50%. La provincia de Tucumán, con el 75% de la superficie cultivada es hoy la más importante. Le siguen la Jujuy con el 17% y Salta, con el 18%.
Entre los productores, la inclinación hacia la variedad Hass se basa en gran parte por sus cualidades para tolerar el transporte y la conservación, así como la calidad superior de su pulpa. Además, el hábito de crecimiento del árbol, considerado compacto, permite incrementar las densidades de población y facilita las labores de cultivo.
La planta tiene un desarrollo medio siendo altamente productiva, su primera producción es a los tres años. La fruta es periforme a ovoide y su peso varía entre 150 a 350 gramos. La pulpa es firme de excelente calidad y sin fibras, representa el 70% del fruto, con un contenido de aceite que varía entre el 18 al 23%.
En cuanto a las exportaciones argentinas de Palta, el Gobierno confirmó que durante el año 2004 alcanzaron las 726 toneladas a un valor de 840 mil dólares. Estos valores representaron un aumento del 31% respecto del año anterior, pero una merma del 42% respecto del año 2002. Los destinos fueron España con el 51% de las ventas totales; Francia 19%; Reino Unido 17% y Chile, 3%.
La idea para 2006 es ampliar el horizonte y analizar las oportunidades que brindan otros mercados. Las expectativas están puestas en extender las ventas al mercado chileno, desde los meses de abril a agosto. El objetivo es insertarse definitivamente en esa plaza, motivado por el elevado consumo per cápita de palta que ubica a Chile como una atractiva oportunidad de negocios para profundizar la acción comercial.
Fuentes:



