
La artista francesa Dorothée Selz expone a partir del 12 de octubre en la Alianza Francesa una muestra con sus esculturas realizadas con dulces, frutas, verduras y pan.
Gran figura del “Eat Art” desde los años 60, Dorothée Selz rompe con todos los códigos artísticos, al crear “esculturas efímeras comestibles”, siguiendo el camino de su precursor, Daniel Spoerri o el de la artista argentina Marta Minujin.
Ahora Selz trae a la Argentina su muestra “Parterres et arche" (Parterres y arco) que estará abierta al público del 12 de octubre al 18 de noviembre en la Alianza Francesa (Av. Córdoba 946, Buenos Aires), con entrada libre y gratuita.
Al transformar lo comestible en materia y tema de su búsqueda experimental, lúdica o reflexiva, esta insólita creadora juega con los alimentos, siempre con el mismo rigor artesanal.
Sus creaciones, esculturas efímeras de 3 o 4 metros de altura, realizadas con dulces, frutas, verduras y pan, o gigantescos trabajos que a modo de decorado lucen en grandes veladas, la han llevado a México, China, Bali, así como a la Galería Nacional del “Jeu de Paume”, donde expuso, para la inauguración de la Galería, un “fresco coloreado comestible” de 25 m. de largo.
Sus numerosos trabajos le valieron el honor de ser nombrada curadora de la exposición “Sucre d’art” en el museo de Arte Decorativo de París en 1978.
Con su paleta infinita de colores, Dorothée Selz practica paralelamente a su trabajo sobre lo comestible, la pintura o el dibujo y expone regularmente en Europa.
La muestra podrá ser visitada de Lunes a viernes de 9 a 21.30 y los sábados de 9 a 12.

Cristina Centenaro acompaña a cuatro de sus obras al óleo con un texto en la que profundiza sobre la capacidad de crear.


