
Cristina Centenaro acompaña a cuatro de sus obras al óleo con un texto en la que profundiza sobre la capacidad de crear.

"Un invierno"
Oleo sobre tela - 50x70 / año 2006

"Cabezaflor"
Oleo sobre chapadur - 50x34 / año 2006

Niña
Oleo sobre chapadur 50x34 / año 2006

Desde mi experiencia pictórica, una pequeña reflexión para comunicar:
No existe una “pintura de oriente y otra de occidente” ni la dicotomía abstracto / figurativo ...cuando el camino es uno mismo. Uno es el lugar. Allí es donde se superan esos estereotipos mentales y expresivos –del pensamiento (y) de la práctica pictórica-.
A veces se cree –nos hacen creer- que la creatividad es lo raro, el escándalo, lo díscolo... El “dejar que salga lo de adentro...” también se cree. Pero si “adentro” sólo hay convencionalismos y cosas y modas pensadas por otros afuera ... ¿qué profundo descubrimiento puede surgir?.
Sí al aprendizaje, al estudio y las horas de práctica, a los errores.
Sí a la lectura de los grandes y a la escritura de uno mismo...
Sí a “dejarse pintar” para observar, profundizar lo superficial y seguir...
Sí a momentos de reflexión y pausa...
Sí a descubrir lo vital en uno mismo –tarea de toda la vida- y sí a llegar a la vejez descubriendo, como este gran artista que es Corot quien antes de morir -y luego de tanta gloria, dinero y logros profesionales- emocionado, le expresó a alguien ahí:
“Todo lo que veo en este momento es mucho más rosa, sobre todo más profundo y transparente. Cómo me gustaría saber captarlo para mostrarle dónde los inmensos horizontes llegan!”.
Son palabras musicales, con una sonoridad surgida solamente de un alma grande.
Aquí mi homenaje argentino al ser humano porque, a mi entender, también es imposible la distinción entre personas y artistas. Sólo hay, a veces, personas que pintan...
Cristina Centenaro
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Cristina Centenaro acompaña a cuatro de sus obras al óleo con un texto en la que profundiza sobre la capacidad de crear.


