
La aterradora historia de un perturbado ex policía que deberá salvar a su familia de un mal atroz, que está utilizando espejos como puerta de acceso a su casa.
Kiefer Sutherland encarna a Ben Carson, un ex detective suspendido del Departamento de Policía de Nueva York por haber disparado a otro policía encubierto. El eccidente no sólo le costó su trabajo sino que también lo hundió en el alcohol y en una furia que lo mantiene aljado de su mujer y su hijo.
Desesperado por rearmar su vida y por reencontrarse con su familia, Carson toma un trabajo como velador nocturno de las calcinadas ruinas de la tienda departamental Mayflower. Lo que alguna vez fue símbolo de prosperidad y grandeza, ahora yace desolado en la oscuridad, destruida por un incendio masivo que acabó con numerosas vidas inocentes.
Conforme Carson patrulla entre los vestigios anormales y quemados de la tienda, comienza a percatarse que hay algo siniestro en los espejos ornamentados que adornan las paredes del Mayflower. En un resplandeciente vidrio gigante se ven reflejadas imágenes espantosas que dejan perplejo a Carson.
Cuando Carson ve que su propio reflejo es torturado, sufre los efectos físicos de estas visiones fracturadas. Repentinamente, el perturbado ex policía se encuentra luchando contra sus demonios personales y contra aquellos que han secuestrado su reflejo para atormentarlo con convulsiones, sangrados espontáneos y asfixias parciales.
La distanciada esposa de Carson (Paula Patton), una sensata médico forense del NYPD, es menos indulgente. El comportamiento cada vez más errático de su marido la asusta, situación que lo aleja todavía más de su familia —y, ella teme, que está poniendo en peligro a sus hijos.
Pero una amenaza más letal se avecina, atrapada dentro de los espejos y superficies reflejantes que permean su vida diaria. Conforme Carson investiga la misteriosa desaparición de un guardia de seguridad del Mayflower y su posible vínculo con sus aterradoras visiones, se percata que una fuerza malévola y sobrenatural está usando los reflejos como una puerta de entrada para aterrorizar a él y a su familia.


