
Edward Norton interpreta a un misterioso mago que asombra y escandaliza con sus increíbles trucos a la sociedad vienesa de principios de siglo XX.
En un mundo donde nada es lo que parece, un mago y un inspector de policía se enfrentan en una batalla de astucia e inteligencia, justo allí donde la realidad retrocede ante la magia, y se borran los límites entre el poder y la corrupción, el amor y la devoción, la obsesión y la patología y, en última instancia, la vida y la muerte.
“El ilusionista” es un poderoso filme de misterio sobrenatural e intriga detectivesca, ambientado en la Viena de principios del siglo XX, y protagonizado por Edward Norton y Paul Giamatti. Norton interpreta a un misterioso mago Eisenheim, capaz de alterar y manipular las leyes más inamovibles de la naturaleza en el reducido escenario de un teatro, frente a un público atónito. Giamatti es el implacable Uhl, Inspector en Jefe de Policía de Viena, un hombre fanáticamente dedicado a hacer cumplir la ley y para quien los trucos mágicos no tienen lugar en su mundo ordenado.
Jessica Biel comparte con ellos la pantalla en el papel de la bella y enigmática Sophie von Teschen, quien verá cómo su destino adquiere un rumbo completamente inesperado al conocer a un joven Eisenheim, quien a su vez estará peligrosamente cerca de develar el oscuro secreto de la monarquía a la que ella pertenece.
Cuando Eisenheim empieza a desplegar en público sus increíbles trucos, muy pronto empieza a correrse la voz por toda Viena de que sus poderes son sobrenaturales, lo cual llega a oídos de uno de los hombres más poderosos y pragmáticos de Europa, el Príncipe Heredero Leopold (Rufus Sewell). Convencido de que el famoso ilusionista no es otra cosa que un fraude, Leopold asiste a una de las funciones de Eisenheim, convencido de que logrará desenmascararlo durante el show.
Pero cuando la hermosa prometida del Príncipe, que también lo acompaña esa noche, es elegida para que asista a Eisenheim en el escenario, ella y el mago se reconocen inmediatamente, recordando su enamoramiento juvenil truncado por las diferencias de clase; y el ardiente amor que ha permanecido en letargo vuelve a encenderse.
Eisenheim y Leopold van a convertirse en tácitos rivales en disputa por el amor de Sophie, y muy pronto queda en claro que ambos harán cualquier cosa con tal de conquistarla. Uhl es compelido por el Príncipe Leopold a que intensifique sus esfuerzos por desenmascarar a Eisenheim, aún cuando el mago tiene cada vez más devotos seguidores en la ciudad. Así, y mientras Uhl busca servilmente cualquier pretexto o estrategia para develar cuál es el secreto tramposo de la magia de Eisenheim, este se prepara para ejecutar el acto más prodigioso de toda su vida.


