El Teatro San Martín organiza, del 26 al 30 de noviembre, un ciclo con seis títulos clásicos del gran director francés, fallecido en febrero último
Jean Rouch fue uno de los de los grandes cineastas franceses de todos los tiempos. Autor de una obra atípica e inmensa, que ronda los 120 títulos, este intelectual combativo, que murió en febrero último en un accidente automovilístico en Níger, descubrió su pasión por el cine gracias a los films de Robert Flaherty y Dziga Vertov, que le enseñaron a utilizar la cámara como instrumento para descubrir el mundo.
Libre de ataduras y prejuicios, Rouch abordó el documental desde distintos ángulos –etnográficos, sociológicos— y fue uno de los padres fundadores del llamado "cinéma direct", que con sus técnicas ligeras y no invasivas propuso un contacto directo con el hombre, un cine que luego encontraría sus mejores discípulos no sólo en el documental (como Raymond Depardon) sino que también dejaría su huella indeleble en el campo de la ficción, para borrar las fronteras entre ambos.
Fue así como su cámara registró los principales acontecimientos del siglo XX, como la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial, el Mayo francés. En 1941 visitó por primera vez Africa, y su fascinación por esta región misteriosa e ignorada influyó en gran parte de su obra.
El Teatro General San Martín organiza en la Sala Leopoldo Lugones un ciclo “Homenaje a Jean Rouch”, que tendrá lugar del 26 al 30 de noviembre, en el que se proyectarán cinco clásicos de su obra, y un documental que registra sus opiniones y su particular forma de trabajo.
Programación del ciclo:
Viernes 26
- Los maestros locos (Les maîtres fous, 1955)
Rodada en un solo día, la película muestra los rituales de una secta religiosa. Los practicantes del culto Hauka, trabajadores de las regiones de Níger llegados a Accra, se reúnen con ocasión de su ceremonia anual. En la "concesión" del gran sacerdote Mountbyeba, tras una confesión pública, comienza el rito de la posesión. Baba, temblores, respiración jadeante, son los signos de la llegada de los "genios de la fuerza", personificación emblemática de la dominación colonial: el cabo de guardia, el gobernador, el doctor, la mujer del capitán, el general, el conductor de locomotoras, etc. La ceremonia llega al paroxismo con el sacrificio de un perro que los poseídos se comerán. Al día siguiente, los iniciados vuelven a sus quehaceres diarios.
- Yo, un negro (Moi un noir, 1959)
Unos jóvenes nigerianos dejan el interior de sus tierras para ir a buscar trabajo en Costa de Marfil. Desarraigados en medio de la civilización moderna, llegan a Treichville, barrio popular de Abidján. El héroe que relata su historia se hace llamar Edward G. Robinson, en honor al actor estadounidense. Asimismo, sus amigos han tomado seudónimos para forjarse simbólicamente una personalidad ideal. Un film que marca el nacimiento del cine africano.
A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas
Sábado 27
- Crónica de un verano (Chronique d'un été, 1960)
Dirección: Jean Rouch y Edgar Morin.
Durante el verano de 1960, el sociólogo Edgar Morin y Jean Rouch investigaron la vida cotidiana de jóvenes parisinos para intentar comprender su concepto de la felicidad. Este film ensayo --"Una experiencia límite", en palabras del historiador Román Gubern-- sigue durante unos meses la investigación en sí y la evolución de los principales protagonistas. En torno a la pregunta inicial de "¿Cómo vives? ¿Sos feliz?", pronto surgen cuestiones esenciales como la política, la desesperación, el aburrimiento, la soledad. El grupo interrogado durante la investigación se reúne finalmente alrededor de la primera proyección de la película, discute sobre ella, la acepta o la rechaza. Los dos autores se enfrentan a esta cruel pero apasionante experiencia de lo que entonces aún se llamaba cinéma vérité y luego pasaría a llamarse, con mayor precisión, cinéma direct.
A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas
Domingo 28
- La caza del león con arcos y flechas (La chasse au lion a l'arc, 1965)
"Los cazadores Songhay, una casta hereditaria, son los únicos que tienen derecho a matar el león. Los pastores sólo pueden tirarle piedras para ahuyentarlo. Los Peul consideran que el león es necesario para el rebaño y saben identificar cada león por sus huellas. Pero cuando un león mata demasiadas reses, hay que suprimirlo porque se trata de un león asesino". (Jean Rouch). Entre 1957 y 1964, Rouch siguió a los cazadores Gaos de la región de Yatakala. La película relata los episodios de esta caza en la que técnica y magia están íntimamente relacionadas: fabricación de arcos y flechas, preparación del veneno, rastreo, ritual de matanza. Pero el viejo león asesino --llamado "el Americano"-- conseguirá evitar todas las trampas y los Gaos sólo alcanzarán a dos de sus hembras. Tras la caza, los hombres cuentan a sus hijos la historia de «gaway gawey», la maravillosa caza de los leones. Film inédito en Argentina.
A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas
Lunes 29
- Poco a poco (Petit a petit, 1972)
En Ayorou, Damouré dirige, junto con Lam e Illo, una sociedad de importación y exportación denominada "Poco a Poco". Decide construir un edificio de departamentos y se marcha a París para ver "cómo se puede vivir en una casa de pisos". En la ciudad descubre las curiosas formas de vivir y pensar de la tribu de los parisinos, que describe en unas "Cartas persas", enviadas regularmente a sus compañeros hasta que éstos, creyendo que se ha vuelto loco, mandan a Lam en su busca. En París Damouré y Lam se compran un cabriolet Bugatti y conocen a Safi, Ariane y el "vagabundo" Philippe. El grupo decide volver a África para construir la nueva casa. Pero las dos mujeres y Philippe no consiguen acostumbrarse a la nueva vida y se marchan. A los tres amigos sólo les queda retirarse a una cabaña en las orillas del río y meditar sobre la "sociedad moderna"... Film inédito en Argentina.
A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas
Martes 30
Mosso Mosso (Mosso Mosso, Jean Rouch comme si - collection Cinéma, de notre temps, 1998)
Este encuentro con Jean Rouch cabe en la exactitud del "como si" en el que evoca lo que se convirtió para él en una norma de vida y de cine: "Al hacer 'como si', se está mucho más cerca de la realidad". Y mientras Jean Rouch, rodeado de sus amigos de siempre, Damouré y Tallou, hace como si estuviera rodando una película titulada La vache merveilleuse, Jean-André Fieschi ha conseguido entender al hombre y su método; rinde aquí un homenaje emocionante, habitado por el espíritu del cineasta. En esta relación cercana y respetuosa con sus amigos africanos de siempre, Damouré y Tallou, descubrimos plenamente al cineasta, mañoso, camaleón, en ósmosis con África. Un testimonio fascinante, inédito en Argentina.
A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas
Más información
Teatro General San Martín
Sala Leopoldo Lugones
Av. Corrientes 1530, Buenos Aires
Entrada: $ 4